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| CINE | FIFDH 2015 | GINEBRA |

The President: una obra maestra para reflexionar sobre regímenes autoritarios pasados y presentes

— Por Juan Fernando Palacio de ©PuntoLatino, sobre «The President» de Mohsen Makhmalbaf (*) —

La primera escena es delirante. "Apague las luces", "encienda las luces", "apague las luces". La primera orden al teléfono deja a la ciudad en la penumbra y se escuchan a lo lejos los accidentes de tráfico, y la orden siguiente restablece la energía eléctrica, cual si se tratase del control remoto de un televisor.


El dictador le está enseñando a su dulce nietecito las ventajas del poder. La ciudad es un juguete. Pero, de repente, las luces no se encienden más. La orden se repite y se repite sin éxito. Ya nadie responde al teléfono, y a cambio las ráfagas de metralla empiezan a iluminar una y otra calle ante un dictador de ojos incrédulos.


Basta esa primera escena para que los espectadores comprendan que el aclamado director Mohsen Makhmalbaf va en serio. Toca que el espectador se reacomode en la silla y que saboree sin más resistencias el despliegue de maestría cinematográfica que vendrá.


El presidente (The President), la obra más reciente del director de Kandahar, es un viaje tragicómico por un país arruinado por décadas de dictadura, y ahora sumido en el caos como consecuencia de la abolición de ésta.


El presidente no es necesariamente una burla al poder, sino más bien una burla a cualquier tipo de tiranía. Y la burla es mordaz y robusta. Al tirano se le ridiculiza y se le humilla sin piedad con un guión contundente y con una fotografía penetrante y corrosiva.


Y es sin cansancio. A cada vez parece que ya se agotaron todas las burlas posibles, que no se puede hundir aun más la solemne figura, que ya no habría medios artísticos adicionales para rebajarlo más. Y no, no es así; a cada nuevo paso de la trama Makhmalbaf encuentra maneras brillantes de mantener y de refinar su sátira. El director se deleita jugando con las imágenes, creando contrastes tan absurdos como perfectos.


El público agradece y festeja. Los murmullos de fascinación se escuchan en toda la sala y de vez en vez estallan carcajadas largas que duran hasta que se acaba el aire en el estómago. A la salida, una espectadora concluye con sonrisa de punta a punta: "Es genial".


Mohsen Makhmalbaf nos ha obsequiado una obra maestra. Desafortunadamente pertinente, «El presidente» es un filme para ver y rever. Es una obra eficaz para reflexionar sobre el poder -en cualquiera de sus formas- y sobre sus abusos. Y, por supuesto, también para reflexionar sobre la política en el mundo y sobre los regímenes autoritarios del pasado y del presente.


Ojalá también sirviera esta película de antídoto contra ellos.


Juan Fernando Palacio, redactor de ©PuntoLatino, Ginebra marzo 2015, Festival FIFDH

 

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Ficha técnica y sinopsis

The President, Mohsen Makhmalbaf (Irán)
Film and Music Entertainment (F&ME), Reino Unido
2014, 1h 58'


makhmalbaf mohsen150x150El ilustre director iraní Mohsen Makhmalbaf (Irán), autor de The Gardener que lleva ya muchos años exiliado en Londres, vuelve al plató de rodaje para afrontar su primer largometraje en lengua inglesa: The President está ambientada en un país ficticio del área del Cáucaso en el que un dictador depuesto por un golpe de estado se ve las caras con aquellos a quienes había sojuzgado.

Makhmalbaf afirma que la película trata sobre la paz y la reconciliación y añade: "Tras el colapso de un régimen, ya sea con la caída de un rey, un presidente o un déspota, la violencia que empleó la gente de estos países contra ellos (como en Libia) provocará más violencia a posteriori. El nuevo partido en el gobierno, que ha presenciado todo esto, no renunciará al poder por miedo a desembocar en el mismo final violento. Harán todo lo posible por agarrarse al trono, aun matando a gente de su propio país si fuera necesario".

La británica Film and Music Entertainment (F&ME) produce la cinta. Su responsable, Mike Downey, ha declarado: "The President es un intento cinematográfico de proponer una solución a la violencia de futuras revueltas cuyo propósito realmente sea la consecución de la libertad y la democracia. La trama es un desafío que apasiona y atrapa y contiene un giro final que obligará al espectador a preguntarse en qué lugar se encuentra él mismo. [Fuente: Cineuropa]


 

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